Una recuperación que genera expectativa, pero que requiere gradualismo y cautela
El tramo final del 2023 había marcado el inicio de una crisis logística con epicentro en el Canal de Suez, por donde transita entre el 10% y el 15% del comercio marítimo. El ataque de milicianos hutíes en Yemen a los barcos mercantes desembocó en el desvío de gran parte del tráfico hacia Cabo de Buena Esperanza, en el extremo sur de África.
Durante 2024, mientras el mercado marítimo se tensionaba ante esta disrupción, las cadenas globales de suministro debieron adaptarse a la nueva realidad. El 2025 fue el año de un progresivo apaciguamiento de la turbulencia marítima, con el cese de acciones hostiles, acuerdo de paz, y el reinicio de la navegación de algunos buques portacontenedores vía Canal de Suez.
Autoridad del Canal de Suez
El impacto de esta crisis fue brutal para todo el comercio marítimo en términos económicos, comerciales y operativos. En particular, también para Egipto, dado que el canal es su segunda fuente de ingreso luego del turismo.
A lo largo de la crisis, las autoridades egipcias han mostrado ser plenamente conscientes de los desafíos detrás del restablecimiento del tráfico a través de su vía navegable. No es suficiente con el enfriamiento de las tensiones políticas: la decisión también tiene vertientes económicas y operativas.
Con el objetivo de mejorar la competitividad del canal y convertirlo en un polo logístico integral, el gobierno egipcio ha impulsado un estratégico plan de inversiones y acciones comerciales:
- Duplicación del 10 km del tramo sur, permitiendo tráfico bidireccional simultáneo, mejorando así la resiliencia operacional ante contingencias.
- Inversiones en 14 puertos existentes y la construcción de 5 nuevas instalaciones portuarias.
- Nuevos servicios como reparación de barcos, asistencia médica y gestión de residuos.
- Las tarifas de tráfico (peaje) han estado congeladas durante 2025; con reducciones del 15% para portacontenedores grandes.
Incentivos para el retorno al Canal
A los ya mencionados estímulos impulsados por la Autoridad del Canal de Suez, existen otros factores que pueden propiciar al retorno del tráfico a dicha vía navegable; principalmente a causa de los menores tiempos de tránsito (entre 2 y 3 semanas menos) que se recuperarían:
- Reducción de la huella de carbono.
- El menor impacto ambiental reduciría a su vez los costos del régimen europeo de emisiones (EU-ETS).
- Menor cantidad de buques (entre 2 y 3 menos) para completar un servicio regular.
- Reducción en el tiempo de uso de contenedores (mayor eficiencia por su mayor rotación).
- Recuperación de la confiabilidad de los servicios (reliability)
Sin embargo, más allá de estos incentivos, también se deben tener en cuenta algunas consideraciones comerciales y operativas, con impacto no sólo en el negocio marítimo sino también en las cadenas de suministro.
Exceso de capacidad y guerra de tarifas
Al requerirse entre 2 y 3 buques menos por servicio regular, puede generarse también una guerra comercial entre navieras por la sobre oferta de espacios.
Este escenario (exceso de capacidad) ya existía antes de la crisis y con el retorno al Canal de Suez podría ser más grave, al prescindirse paulatinamente de la ruta sudafricana que hasta ahora ha estado absorbiendo los excedentes.
Es importante considerar en este punto no sólo la actual capacidad disponible del sector marítimo, sino también la relación entre la nueva capacidad que se irá incorporando (entrega de nuevos buques por parte de astilleros) y la capacidad eliminada en el mismo período (buques enviados a desguace).
Incertidumbre geopolítica
Asimismo, la inestabilidad regional podría obstaculizar los menores costos de seguros. Si se reinstalan coberturas premium, se ralentizará el retorno completo de la capacidad previa a la crisis.
Esta incertidumbre geopolítica no se debe sólo a la durabilidad del acuerdo de paz en torno al conflicto Palestino-israelí. Otros factores de política internacional también influyen:
- Tensiones por el conflicto Líbano-israelí.
- Acciones de China para amortiguar su dependencia del Canal de Suez.
- Tensiones entre la UE y EEUU con impacto en decisiones de las navieras.
Congestión portuaria y terrestre
Otro aspecto para considerar es la congestión en puertos durante los primeros meses de restablecimiento del tráfico vía Suez. Este escenario podrá fluctuar según la toma de decisiones de las navieras y operadores portuarios; por ejemplo:
- Retorno parcial al canal egipcio; es decir, convivencia simultánea de tráfico vía Suez y vía Cabo de Buena Esperanza.
- Retorno selectivo; por ejemplo, el flujo hacia el este (eastbound) a través del canal y hacia el oeste (westbound) continuando por el sur de África.
Uno de los puntos clave será cómo se gestionen los arribos de los buques (y su correspondiente carga y descarga) antes posibles arribos simultáneos de portacontenedores. Este sería el caso, por ejemplo, de navíos con destino a puertos del Mediterráneo a través de Suez, llegando junto a buques con igual destino, pero navegando la actual vía de Buena Esperanza.
Expectativas en torno a lo que viene
Para el sector privado –con exportadores e importadores a la cabeza como agentes protagónicos del comercio internacional–, el escenario podría estar marcado inicialmente por estos factores:
- Restablecimiento parcial en fases, antes de lograr la estabilidad con el retorno completo al Canal.
- En el corto plazo, las tarifas spot serán probablemente volátiles; mejorándose las condiciones para el mercado comprador a largo plazo.
- Posibles congestiones en puertos europeos y en las redes terrestres circundantes.
- Importancia de monitorear señales de los mercados, especialmente dando seguimiento a novedades geopolíticas de la zona impactada.
- Planificación de embarques considerando:
- Alinear con navieras y freight forwarders la necesidad de contenedores y espacio en buques
- Simular tiempos de tránsito en todas las fases
- Estar preparados para congestiones portuarias y terrestres
- Planificar stocks de seguridad considerando tiempos de tránsito flexibles
En definitiva, casi como una lesión traumatológica que se generó de repente, pero llevará un largo tiempo rehabilitar, la crisis marítima del Mar Rojo puede haberse plantado en pocos meses, pero revertirla ya está insumiendo más de lo que se hubiese imaginado. Lograrlo implicará navegar un océano de decisiones tomadas con pies de plomo y cabeza fría, tanto del lado de la oferta como de la demanda en el mercado marítimo.
Nota publicada en Diciembre 2025 en el Portal InfoPuertos, de España (click aquí para ver).
Por Lic. Gino Baldissare
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